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004 Cómo perdonar, olvidar y seguir adelante en el…

¿Es fundamental perdonar para seguir adelante?

¿Siempre es fácil perdonar a la pareja lo que haya hecho?

¿Sólo los errores grandes son los que debemos perdonar?

Hoy vamos a hablar acerca del perdón y vamos a ver cómo podemos, no solamente perdonar sino también olvidar y luego seguir adelante en nuestra relación.

Bienvenidos a nuestro episodio número 4 de Amorosamente Casados

¡Bienvenidos!

Esta tarde hablaremos de un tema muy importante que no solamente afecta a las parejas sino a todas nuestras relaciones interpersonales.

Aquí vamos…

¡Hola! Somos  Carlos y Ángela

Y estamos en el podcast Amorosamente Casados

Queremos ayudar a muchas parejas, matrimonios para que pueden encontrar la felicidad en su vida y este es el podcast en donde queremos hablar con ustedes y compartir nuestras ideas.

¡Bienvenidos!

Muy bien amigos, bienvenidos a este episodio número 4 de Amorosamente Casados. Estamos muy emocionados de poder compartir con ustedes una vez más. El día de hoy vamos a hablar acerca de uno de estos problemas que verdaderamente puede llegar a afectar muy terriblemente una relación y tiene que ver con el perdón y me gustaría comenzar hablando acerca de que nosotros no somos perfectos, a veces cometemos errores ¿Cómo hacemos para perdonar?

Bueno no siempre es fácil perdonar pero si realmente uno quiere hacerlo lo puede lograr y hay muchos tips, muchos trucos para lograr perdonar pero definitivamente el poder está en ti y sólo tú decides si lo quieres hacer o no.

Y mucho…  Ya ves, lo que sucede es que nosotros tenemos que entender qué es lo que estamos defendiendo cuando una persona, cuando nuestra pareja no le gusta una persona, hablemos de nuestra pareja, nos ofende por alguna razón, a veces lo que tenemos que mirar es que está en juego, puede estar en juego completamente la relación o puede estar en juego solamente un momento pero es importante que podamos poner en perspectiva que perdemos si continuamos sin perdonar y sin olvidar.

En esta situación juega un papel muy importante el orgullo. Y eso es algo que yo considero que es lo que nos permite perdonar o no perdonar la falla de nuestra pareja, porque siempre estamos pensando en cómo me siento yo y que me hace sentir él, por qué me hizo eso. Muchas veces las mujeres queremos saber por qué lo hizo y muchas veces algunas de esas preguntas no van a tener respuesta.

Sabes qué me gustarían empezar mencionando, algo que estoy leyendo en estos libros últimamente, estos un libro de Víctor Hugo Manzanilla, que es una de las personas que seguimos, que nos ayuda bastante pero él nos  estaba haciendo ver que cuando nosotros cometemos un error o todas las personas que hacen sus actos, generalmente digamos el 90 y algo por ciento de las personas creen que están haciendo lo correcto. O sea, nadie hace un error a propósito, todos se justifican y están tratando de hacer lo que es correcto pero a veces en eso de ser correcto nos equivocamos y a veces cometemos errores.

Precisamente perdonar no es nada fácil, de hecho es una de las acciones de humildad más difíciles que existen hoy y es perdonar las ofensas y los errores, o las heridas que tenemos no solamente afecta a la pareja si no afecta a las relaciones familiares, interpersonales, en el trabajo, en la comunidad, en cualquier lugar.

Cómo hacemos para perdonar, qué crees que sean los puntos importantes que tenemos que tener en cuenta a la hora de decidir perdonar a nuestra pareja y poder seguir adelante con nuestro matrimonio.

Bueno hay muchísimas cosas importantes pero una de las principales es que el perdón es muy importante para la relación porque el amor no puede existir si hay resentimientos, si realmente quieres que tu relación sea más tolerante, más saludable y más feliz tienes que aprender a perdonar.

Y aprender a perdonar muchas veces implica, pienso que lo que mencionaste a principio, es clave el orgullo que nosotros tenemos para poder entender que estoy hablando con mi pareja, que estoy hablando con mi esposa, que estoy hablando con la persona con quien he decidido compartir mi vida y muchas veces cuando hacemos estos errores, cuando cometemos estos errores, volvamos a ser acciones involuntarias, que de alguna manera u otra nos ofenden. Tenemos que mirar que tenemos que seguir adelante con nuestra vida y tratar de superar ese obstáculo que se está presentando. Porque muchas veces entre nosotros somos más duros que con las personas que no están con nosotros o muchos de ustedes, tal vez les habría pasado, tal vez no pero tal vez sí, que nos portamos o juzgamos un poco más duro a la persona  que amamos, a la que tenemos a nuestro lado. O sea, somos más duros en perdonar a nuestra esposa, a nuestro esposo que perdonar a un amigo o un desconocido que nos hizo una falta ¿Por qué es tan difícil perdonar a alguien que tenemos tan cerca?

Bueno porque somos muy vulnerables, estamos dándonos a conocer y nuestra pareja nos conoce tal y cual como somos, y queremos que es obligatorio, damos por hecho que tiene que perdonarnos, aceptarnos y aguantarnos. Eso es algo que no es así, la relación de pareja es algo que se tiene que nutrir todos los días y si hay fallas, errores involuntarios o equivocaciones que lastiman a la pareja pues definitivamente hay que recurrir al perdón para curar esas pequeñas heridas y sean errores pequeños o grandes, de todas formas todos hay que perdonarlos.

Y pienso que el perdón tiene que ver entonces con una decisión voluntaria. O sea, yo decido perdonar a mi pareja porque en perspectiva tengo una vida, un matrimonio por delante, como puedo hacer para tomar esa decisión, cómo puedo hacer para no dejarme llevar por ese pensamiento por estar lastimado, por lo que tú me hiciste, por estas cosas que más bien nos hacen sentir como víctimas, en vez de buscar una solución proactiva para que podamos seguir adelante.

Es una de las cosas más importantes que hay que analizar: primero es ser consciente de lo que uno está perdonando, no se trata decir sí, sí, sí, sabes que te perdono si ya, si ya, porque son cosas que quedan ahí guardadas. Así que en algún momento la recordamos, y vi un graffiti el otro día que decía que las mujeres nos acordamos hasta las cosas que no han pasado, a lo mejor es que las pequeñas cosas que suceden pues hay que solucionarlas el día a día, es como mejor dicen también matar el monstruo cuando está chiquito que dejarlo crecer.

Si eso es cierto, pero hemos visto algunas claves que podemos hacer, por ejemplo, cuando estamos mirando nuestra pareja una de las cosas más difíciles que tal vez nosotros como hombres mencionamos, una creencia común que tenemos los hombres con respecto a las mujeres, es que me está recordando ella los errores que cometí hace un año ¿Por qué sucede esto?

Bueno pues porque todavía nos duele, así que cuando uno desea perdonar pues no puede perdonar a ciegas. Necesitamos saber qué es lo que ha hecho nuestra pareja, tenemos que aceptarlo y lo más importante es que tenemos que dejarlo ir y hacer de lado el resentimiento para que haya un verdadero perdón.

Cuando  hablamos de resentimiento estamos hablando de venganza. Muchas veces pensamos en la venganza, hay muchas formas de castigarnos entre pareja, la indiferencia o castigarlo ignorándolo, o simplemente pues no teniendo en cuenta lo que tu pareja está tratando de hacernos. Y si él está tratando de buscar la forma de solucionarlo simplemente me hago la más difícil y así lo castigo, para que le duela más y  todo en base a lo que yo estoy sintiendo, a lo que decíamos al principio del orgullo, de hasta que no pague lo que me está haciendo sufrir entonces no lo perdono.

Que todavía te duele ¿por qué todavía le duele? cuando la herida no ha sanado, todavía es difícil de perdonar, la odio. Olvidar, ¿Cómo podemos hacer para sanar heridas que nos hemos causado cuando nos hemos ofendido, cuando de alguna manera hemos hecho algo que no queríamos? Bueno algunas personas van a decir “Es que de verdad él me quiso dejar, o me quiso abandonar, o me quiso ser infiel” o no sé, cualquiera de estas cosas, cómo podemos, hablarlo, procesarlo, curarlo ¿Cómo podemos encontrar esa sanidad para que ya no nos duela más, para que no tenga que estar recordando más? y para que como tú has dicho, una vez que se procesa, que se limpia, que se sana, entonces sí se puede olvidar cuando ya no te duele, es porque es cuando ya no lo recuerdas más verdad.

Correcto pero para eso hay que reconocer lo que uno siente, esto es un trabajo individual y esto viene también ligado a la forma como fuimos creados, como vimos la relación de nuestros padres, con nuestros familiares e incluso nuestras comunidades, nuestros países, todo eso hace parte de cómo somos realmente nosotros y en el reconocer lo que uno siente, tal vez  vamos a estar enojados o tener heridas pero lo importante es no tratar de esconderlas, simplemente pasar por encima de eso, enfrentarlas y una vez que se solucione dejar ir todos esos sentimientos y de esa manera podremos perdonar y ya no habrá más resentimiento.

Y en ese momento estaba pensando en una historia muy linda que hemos leído, que podemos repetir hoy. Hemos mencionado un par de veces y tiene que ver con el vestido blanco que se llena de barro. Te gustaría mencionar la historia.

Bueno esa historia es muy tierna y muy especial para este caso, es cuando la niña que estaba jugando en la calle y uno de sus amiguitos viene a jugar cerca de ella pero había un charco y ella pues había salido con su vestido nuevo blanco, muy lindo y se sentía como una princesa, así que ella salía a mostrarle a sus amigos su hermoso vestido pero su amiguito le pareció muy gracioso saltar sobre el charco y chispearla de barro, de agua sucia y pues obviamente  la niña empezó a llorar y se fue muy, muy triste, muy frustrada hacia la casa y cuando entra está su abuelo y la ve, la niña quiere empezar a limpiar su vestido pero el abuelo, pues ya saben la sabiduría de los abuelos, los que han recorrido el camino le dice “Es mejor que dejes secar el barro y luego con mucho cuidado lo vamos a quitar”

“Y no va a dejar manchas, no va a dejar algo que puede afectar tu vestido”

Y es precisamente lo que sucede con las ofensas, con los errores que a veces cometemos, es necesario dejar un tiempo para que el barro se seque. O sea, es necesario pensarlo, es necesario vivirlo, muchos errores causan dolor y yo personalmente te he causado un par de dolores que recuerdo mucho, que me dices “Sabes que duele” y pues a cada uno de nosotros cuando cometemos un error indudablemente genera un sentimiento, una emoción pero no es que sea muy fácil para nosotros decir “Bueno ya, perdóname, olvídalo ya” “Ya déjalo ir” “Ya no sigamos más en el asunto” “Ya me arrepentí, sigamos adelante” pero eso tiene que ver con gestionar cada persona, gestionar los sentimientos que tiene y eso también va ligado con la educación que recibimos de pequeños. Si fuimos de este tipo de niños que nos decían “Bueno no llores, tranquilo, no pasó nada” “Los niños no lloran” “Las princesas siempre sonríen”, cosas como esas, entonces venimos cargando con una cantidad de sentimientos que no sabemos expresar. Entonces cuando uno tiene un sentimiento de rabia o de estar herido, muchas veces prefieres ocultarlo y simplemente déjalo pasar pero…

Estaba pensando que hemos aprendido a reprimir esos sentimientos.

Eso es algo típico, nuestra cultura, cuando uno recuerda al amor que siente por la pareja, entonces que tienes que saber, por qué lo estás perdonando,  tienes que saber por qué lo estás perdonando, porque es la persona con quién estás compartiendo tu vida, porque lo amas, porque a pesar de que cometa errores pues yo sé que no lo hace con tan mala intención, no lo hizo para lastimarme, sino todos cometemos errores, así que saber que a pesar de sus errores todavía le amas es un gran punto para comenzar a gestionar estos sentimientos.

Bueno y aquí tengo una pregunta muy especial para ti y para todos es ¿Cómo se dan los primeros pasos para iniciar un perdón y quien da esos pasos?

Cometí un error, el que comete el error es el que da el primer paso para pedir el perdón o es la otra persona. En una relación de pareja no es quién es el primero…

Sabes que hay una canción que dice que el que pide perdón es el que más ama…

Exacto, muchas veces volvemos al punto del orgullo, el que comete el error pues se sienta en su orgullo, lo hace sentirse avergonzados, lo hace sentir mal, hace sentir que no vale la pena, entonces no es capaz de ir al otro y a pedirle perdón y muchas veces es que la persona ofendida, la que tiene que ir a buscarla, el ambiente de hablar, de resolver la situación o muchas veces también pues sí yo he cometido un error, está bien la embarre o me equivoqué o hice algo inadecuado, no quería lastimarte y yo voy pido perdón, sin embargo, hay que mirar los pros y los contras porque vale la pena renunciar a la relación por algo que puede ser pasado por alto o tenemos que ponerle tanta tiza a las cosas. Recuerdo que hace unos años, cuando nos disgustábamos vamos solos sin hablar y por tradición familiar aprendimos en mi casa que uno no se puede ir a la cama enojado. Llegaba la noche y esto hay que arreglarlo porque no podemos irnos acostar de mal genio. Ahora es muy interesante como nuestra relación ha cambiado y a veces cometemos errores, o estamos disgustados, o no estamos de acuerdo; es que perdonar no quiere decir que yo estoy de acuerdo con el comportamiento, de acuerdo con la situación, lo que significa es que ya no me duele, que te entiendo que eres un ser humano y que cometes errores, y bueno tienes que aprender de tus errores. Lo importante es saber si yo voy a renunciar a esta gran relación por algo que ha sucedido o si lo puedo pasar por alto. Así que hay que mirar los pros y los contras de perdonarlo y dejar la situación.

Y es que poner en perspectiva el matrimonio como tal, puede llevarnos al éxito o al fracaso, cuando nosotros llegamos a un error grave, cuando llegamos a una situación muy difícil en el matrimonio, tenemos que entender que esa situación no llegamos de un momento para otro, fueron pequeños pasos que nos fueron alejando, fueron pequeños pasos que nos fueron disgustando, fueron pequeños errores o cosas que no se perdonaron y entonces se van acumulando hasta que decimos “Ya no más, ya no me aguanto”, o hasta que decimos que  llevamos meses sin hablarnos o sin querernos, o te deje de querer y eso sucede es porque poco a poco dejamos que pequeños detalles nos empiecen a agrandar, al mismo que se puede crear por causa de un error que no se perdonó.

De hecho a veces dejamos que sea la ira y el enojo el que decida sobre nuestra relación, sobre nuestras actitudes “Yo te amo pero estoy muy enojado contigo, estoy furiosa contigo, estoy muy herida contigo, y aunque te amo pues te voy a dejar, o no quiero volverte hablar, o no te voy a hablar. Te voy a castigar por muchos días”. Esto me recuerda a nuestra etapa de noviazgo y estuvimos de novios 2 años largos, mi madre nos hacía “Bueno ustedes la verdad no se casen, se la pasan peleando todos los días”, porque nuestra relación era muy graciosa. Cuando mi novio, mi esposo ahora, me visitaba pues era en la tradición antigua, de que el hombre visitaba a la niña en la casa y nos encanta la tradición pero llegaba a la casa y teníamos una visita de dos horas del novio, y entonces estamos las dos horas discutiendo por todo,  él dice blanco, yo digo negro,  salimos o nos quedamos, miremos esto, no me gusta, todo era una discusión constante pero los cinco minutos antes de irse ya estábamos felices, estamos enamorados, nos queríamos mucho. Y mi madre salía “Bueno Carlos ya es hora de irse, estamos muy lejos” y así que pues él salía de mi casa pero llegaba a su casa y me llamaba para decirme “Ya estoy aquí” Entonces era una hora de charla en el teléfono y ahí sí te quiero mucho y tú eres lo más lindo pero al otro día cuando llegaba la visita nuevamente otra vez, así que mi madre decía “Pues para que se van a casar si no hacen más que pelear”, pero esto lo traigo al cuento porque pues son los pequeños detalles, hemos pensado que hablar de todo y limar las diferencias en todos los aspectos es lo que nos ayuda a mantener una relación fortalecida y dónde es una relación abierta decir “Sabes que no me gusta, no quiero o si me gusta, o bueno probemos esto, hagamos aquello”

Y ya lo hemos hablado, está bien estar en desacuerdo, yo no tengo que estar de acuerdo en todo lo que tú estás diciendo o haciendo y tú tampoco tienes que estar de acuerdo con todo lo que yo hago o digo. Muchas veces está muy bien decir “Sabes que no estoy completamente de acuerdo con esto” pero también está muy bien decir después de que me ha pasado la rabia, porque a veces cuando sucede un error, cuando nos enojamos por cualquier razón pues nos enojamos, y luego tenemos que decir el motivo por el cual estamos enojados. Porque cuando te callas la razón por la cual te enojaste, nadie aprende qué fue lo que sucedió o cómo podemos hacer para evitar esta situación. Entonces lo mejor que podemos hacer es, después de que se ha secado el barro y para eso sirve el cuento, después de que se ha secado el barro, después de que hemos pensado que está en juego y me doy cuenta que es lo que está en juego, es un matrimonio, una felicidad por muchos años más, entonces yo tengo que decir “Sabes que lo que hiciste me hizo enojar por está y esta razón”

De hecho cada error y cada pelea tiene una lección que enseñarnos, así que interesante es buscar la lección, prender a seguir adelante. O sea, no me gusta que dejes la toalla mojada sobre la cama, eso me molesta. No me gusta que pases tanto tiempo en la televisión o haciendo cosas sin compartir conmigo, o te estoy esperando todo el día o si ya tenemos niños pues amor me gustaría que juegues con los niños y no me gusta que llegues enojado de la oficina, y entonces cuando nos ponemos de acuerdo, encontramos cual es la lección, aprendemos a moldearnos porque el matrimonio no se trata de cambiarnos,  no se trata de cambiarme a la mujer perfecta, que están en tus sueños sino que yo me moldeo a ti y tú te moldeas a mí,  y entonces aprendemos juntos y creamos juntos nuestro hogar.

Es importante entender que en este sentido los dos tenemos que ceder. O sea, no puede ser que yo siempre tengo la razón, que yo soy el hombre, el que lleva las riendas en la casa o algo así; los dos tenemos que acomodarnos al modo de parecer de otras personas y es interesante que nosotros podamos entender algo, cuando yo me enojo por algo, es porque la otra persona o las otras personas violaron lo que yo creía que era una norma para mí. O sea, lo que tú acabas de mencionar, si para ti es una norma la organización, la limpieza, la higiene y de pronto encuentras algo fuera de lugar, una toalla mojada o no sé algo que no está en lugar, entonces como ya lo has advertido varias veces te enojas. Porque las normas que tú estás defendiendo todo el tiempo alguien las está violando y generalmente esos son motivos de nuestro enojo, cuando alguien viola lo que nosotros hemos establecido como nuestras normas, es lo que me causa un dolor y ese dolor tiene que ver con el resentimiento y con el dolor que está causando. Entonces es muy importante que nosotros podamos hablar y expresar, decir me enojé porque sucedió esto y esto, entonces se va a generar el aprendizaje, que aprendí de esto, que está sucediendo y sobre eso vamos edificando hasta llegar a ser un poco mejor verdad.

Definitivamente algo que también necesitamos evitar es tratado de castigar a nuestra pareja. Cada vez que intentamos castigarla mediante retención de cosas o de afecto, tal vez de sexo, siendo distantes, estamos castigando a nosotros mismos y realmente lo único que genera eso es más resentimiento. Cada uno está haciéndose una película en su propia cabeza y llenándose de argumentos, entonces cuando no se hagan las cosas pues uno lo que hace es llenarse y llenarse de argumentos para que la próxima vez que llegue al tema o llega el momento de hablarlo, lo único que hacemos es explotar todos esos argumentos que estuvimos maquinando y eso no lleva ni a perdonar, ni a madurar, ni a mejorar la relación.

Bueno entonces ahora lo que vamos a tratar de encontrar es cuál es el proceso, cuál es la forma en que nosotros podemos iniciar el diálogo de la reconciliación. Ya es importante que el barro hay que dejarlo secar, cuando alguien que causa un enojo, algo sucede, tenemos que dejar un poco, no podemos tomar decisiones con la cabeza caliente. Porque las decisiones que se toman apresuradas o con el barro fresco, van a dejar una mancha que puede llegar a ser imborrable. Entonces es mejor tomar un tiempo y si es posible alejarnos unos minutos o hay muchas parejas que dicen “Sabes qué, déjame un momento porque estoy enojada. No quiero hablar porque estoy enojada” tú me lo has dicho…

Varias veces. Entonces tenemos que dejar secar el barro.

Y después entonces sí, vamos a buscar a la otra pareja, cualquiera de los dos, no quiero decir aquí el que es una ofensa, o el hombre, o la mujer, cualquiera de los dos tiene que ir a buscar a la pareja. Si yo cometí un error entonces sabes que todavía no entiendo tu punto de vista, un aprendizaje, qué fue lo que sucedió, para que nuestro matrimonio pueda seguir adelante.

Y definitivamente con eso necesitamos estar dispuestos para que el otro pueda acercarse y decirnos lo que siente pero es un dar y recibir, no es un daño recibido. O sea, sí lo sé, me ofendiste pero ya te escucho. A ver dime qué es lo que pensabas qué ibas a lograr con esto. O cuál es tu intención con esto. Y desde ese punto de vista dejar exponer los puntos, entonces podemos tomar la decisión de perdonar a nuestra pareja, que es una decisión. Yo decido hasta dónde quiero sentirme ofendido u ofendida, somos nosotros los que tenemos el poder de saber controlar nuestros propios sentimientos pero a veces estamos en el plan de víctimas y entonces pues le damos todo el poder a la otra persona en ese plano, nadie se ve beneficiado de la situación, al contrario se empeora.

Y entonces lo que quiero es decirles a las parejas que nos están escuchando, a las personas que nos están escuchando, que de alguna manera podamos establecer ese gatillo, esa señal o esa palabra, o algo que nos ayuda a que podamos pensar en el objetivo maravilloso del matrimonio. A pensar en la pareja como entre tú y yo, por ejemplo, tenemos la tradición de que después de que estamos enojados, de alguna manera un abrazo nos puede ayudar a relajarnos un poco.

Tal vez tomarnos de la mano, mirarnos y decir “Hablemos”. Entonces ya los dos bajamos un poco la temperatura y empezamos a revisar qué fue lo que nos ofendió para empezar encontrar una solución ¿Cuáles son esos gatillos que pueden disparar el proceso de la reconciliación? Tal vez una palabra, tal vez un contacto, tal vez un abrazo, tal vez una mirada pero es importante que podamos detectar ese momento en el que decimos “No más, no sigamos alimentando este fuego”

Si tenemos que empezar a encontrar la solución. Otra cosa interesante que podemos hacer es distraernos, no quiere decir que este tema ya se quedó aquí cerrado y dejémoslo así, continuamos la vida, no, somos personas con una cantidad de actividades familiares y sociales entonces no porque estamos enojados, porque dejaste la losa sucia o porque no recogiste la ropa, entonces vamos a dañar todo lo demás, o algo gracioso que ahora nos está pasando y es que podemos estar disgustados de un tema específico pero la vida continúa, y seguimos hablando y haciendo los demás cosas como si estuviéramos de muy buen genio pero cuando vas a tocar el tema pero te acuerdas que estoy enojada porque hiciste esto, esto y esto. Pero todos los demás sigue entonces cuando empiezan a recordar el error que la otra persona ha cometido, primero que todo cambien de canal,  la música o tienen otras actividades que hacer o distraerse atendiendo a los niños o cualquier otra cosa que en el momento baje la guardia de la situación.

Muy importante esto, no quiere decir que cada día vayamos a solucionar todos los problemas, no quiere decir que al final del día estamos en perfecta armonía tú y yo, lo único que quiere decir es que al final del día he podido manifestar qué fue lo que me molestó para que en algún momento, hay algunas cosas que entre nosotros nos ha tomado mucho tiempo poder entender, que estas cosas a mí me molestan o a ella no le no le gustan, poder llegar a conocernos y éste es el proceso de conocernos. O sea, no quiere decir que cuando digamos o que hablemos, vamos a encontrar una solución al asunto, como tú dices, muchas veces en algunos temas todavía nos enojamos porque tú lo manejas de una manera, yo no manejo de otro. Pero no por eso la vida se acaba, el matrimonio se acaba, la pareja se acaba, tenemos que entender que la solución sigue y que somos personas diferentes, que somos personas que tenemos gustos diferentes, metas diferentes, vidas diferentes aunque estamos compartiendo pero el entendimiento que cada uno tiene es completamente diferente.

Ahí es muy importante que si ya hemos llegado a un acuerdo de la situación pero estamos recordándole a la pareja en cada oportunidad que tengamos cuáles fue el error, ahí es cuando se aplica pues “Okay ya te perdone, ya lo olvido” porque ya llegamos a un acuerdo, estamos haciendo de ambas partes. Así que como ya tengas un acuerdo pues ya se cerró ese capítulo y seguimos.

Y muchas veces tenemos que aceptar el hecho, y hablo por experiencia propia,  estoy defendiendo todos los hombres que me están escuchando pero muchas veces nosotros no sabemos porque hicimos lo que hicimos, o sea, tal vez fue orgullo, tal vez fue…

Descuido…

No sé, tal vez muchas veces hicimos lo que hicimos pero lo importante es siempre admitirlo. Si yo llego y admito, y digo sabes que cometí un error, tienes toda la razón, lo lamento, me equivoqué, sencillamente no sé porque lo hice…

De hecho la venganza  a veces se toma como recompensar el error que has cometido, entonces queremos una recompensa por eso y a veces más que los hombres pues quieren tapar sus fallas con unas flores, o con una serenata,  esto es muy romántico y muy lindo pero no por los errores sino por la conquista. Así que ahí el motivo cambia pero cuando estamos tratando de buscar venganza por el error cometido pues solamente hagamos el tiempo hacia el perdón.

Si estoy recordando alguna vez que estaba en una floristería y compré un ramo de flores muy grande y en unas flores muy bonitas, que sé que te gustaban. Pero recuerdo la expresión de un señor que iba entrando, que me miró con las flores y me dijo “Wow qué hiciste” y bueno la verdad es que no tenemos que hacer nada para llevarle flores a nuestras esposas pero qué difícil pensar que solamente cuando hay un error de este tipo es cuando le llevamos flores verdad. Y es que el amor es incondicional, el hecho de estar en desacuerdo no significa que no nos amemos, el amor no se retira, el amor no se quita pero pues hay que aprender a convivir en pareja y hay que llegar a acuerdos.

Sabes que yo no entendía porque las parejas después de que llevan tantos años deciden separarse, como que si ya invertí todo este tiempo en que alguien me conozca, en que él me entienda, que me gusta, que no me gusta, volver a comenzar otra vez puede ser un poquito complicado pero bueno lo que queremos hacer y lo que queremos compartir con ustedes es que el proceso del perdón, de la reconciliación no es fácil. Hay algunas estrategias, hablar, dejar que se seque el barro, poder llegar al punto de decir “Okay qué sucedió” “Hablemos, analicemos” A veces sencillamente no entiendo porque te pusiste de mal genio pero es importante que haya un momento en donde hablemos, en donde nos enfriamos, en donde no alimentemos ese fuego y podemos decir “Qué sucedió” “Revisemos, aprendamos algo para seguir adelante”.

Bueno para cerrar definitivamente y la frase de la noche sería Si quieres que tu relación sea más tolerante, que sea más saludable y especialmente, que sea más feliz tienes que aprender a perdonar.

Definitivamente aprender a perdonar es un proceso que se nutre a través del tiempo, no podemos tomar un curso para aprender a perdonar y decir que ya lo aprendí, ahora solamente aprieta este botón y ya te perdone. Muchas veces, desafortunadamente, vamos a cometer errores y aunque tengamos mucha experiencia, mucha madurez en nuestro matrimonio, los errores son normales. Un error sucedió en mi empresa y yo fui responsable, entonces llamé a mis jefes y escribí un correo que les decía fue completamente mi error, lo lamento pero lo interesante fue la respuesta de alguien que me dijo “Eso sólo demuestra que eres humano porque todos los humanos cometemos errores”. Así que vamos a cometer errores, lo importante no son los errores, sino que cada vez que cometamos un error aprendamos y lo utilicemos para edificar el matrimonio, edificar la relación.

Bueno pues ésta ha sido nuestra charla de hoy, muy interesante, con muchas experiencias, con muchos momentos y pues el perdón es algo constante en nuestra familia. Para cerrar quisiera contar algo pequeño acerca de mi familia y es que con mis hermanos, cuando teníamos discusiones siempre mis padres venían a mediar la situación y a cerrar ese capítulo, cuando cada uno expone todo lo que estaba discutiendo y todo lo demás siempre nos obligaban, literalmente nos obligaban a darnos un beso y decir te amo y cosas así, yo también te amo. Pero eso construyó una relación familiar maravillosa y  aprender a perdonar es algo que cada uno de nosotros ha llevado a sus relaciones de pareja, a su vida real y que nos ha ayudado a disfrutar la vida plenamente porque no cargamos con resentimientos hacia las personas que nos ofenden o que nos lastimen. Tratamos de entender sus motivos o por lo menos no permitimos que eso nos hiera y nos lastime.

Bueno y finalmente hablando del resentimiento, una de las cosas que siempre aprendí, que llevo en mi mente y es que el resentimiento por alguien es equivalente a que yo me tomo un veneno y espero que le haga efecto a otra persona. El resentimiento solamente te afecta a ti, no le afecta a las otras personas. Muchas veces otras personas nos han ofendido, hay personas que han hecho cosas que no debieron hacer con nosotros pero si yo guardo ese resentimiento, me estoy envenenando yo y la otra persona tal vez ni cuenta se da. Entonces el resentimiento es mejor dejarlo ir que tenerlo guardado y no le des el poder a los demás de tu felicidad, tú eres responsable de tu propia felicidad.

Amigos de verdad les deseamos que puedan encontrar los medios necesarios para que puedan aprender a perdonar, aprender a olvidar. No es un proceso fácil pero poco a poco, es como un músculo que tenemos que ejercitar para poder llegar a tener el mejor resultado de todo lo que estamos haciendo.

Feliz noche.

Próximo episodio: Falta de respeto y este tema es muy interesante.

Gracias por la oportunidad de estar con ustedes. Gracias por estar allí con nosotros y estamos muy felices.

Nos despedimos…

Somos Carlos y Ángela

Y estamos en Amorosamente Casados

Nos vemos muy pronto… Que tengan un gran día…

¡Chao!

 

 

Carlos Orjuela

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