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020 Los 5 lenguajes del Amor # 4 Actos…

 

¿Te gustaría recibir ayuda en casa sin tener que pedirla?

¿Es para ti fácil trabajar en casa haciendo cosas domésticas?

¿Alguna vez te han dicho “ahorita te ayudo” y nunca pasa?

Amigos estamos hablando hoy, en el episodio número 20 de  Amorosamente Casados, de actos de servicio y vamos a hablar una charla muy interesante acerca de las cosas que hacemos en casa.

Bienvenidos a nuestro programa, estamos muy felices de estar con ustedes.

Aquí vamos…

¡Hola! Somos  Carlos y Ángela

Y estamos en el podcast Amorosamente Casados.

Queremos ayudar a muchas parejas, matrimonios para que pueden encontrar la felicidad en su vida y este es el podcast en donde queremos hablar con ustedes y compartir nuestras ideas.

¡Bienvenidos!

Muy bien amigos y estamos muy entusiasmados de continuar con el tema que habíamos tratado hace una semana, estamos hablando acerca de este libro maravilloso que encontramos que se llama Los cinco lenguajes del amor y hasta los momentos hemos hablado de tres lenguajes del amor. Preciosa quieres contarnos…

Claro, para recordar y resumir de qué hemos estado hablando estos días, recordemos que el primer acto de amor, del primer lenguaje de amor, del que hablamos son las palabras de afirmación y luego tuvimos la oportunidad de hablar del segundo lenguaje del amor que es el tiempo de calidad y también hablamos hace unos días acerca de los detalles y los regalos, y de cómo cada persona tiene un lenguaje del amor distinto, es nuestra tarea, la magia de esto es encontrar cuál es el lenguaje del amor primordial de nuestra pareja.

Muy bien, no solamente el lenguaje primario de la pareja sino también el lenguaje primario nuestro para que nosotros podamos identificar por qué a veces no nos estamos sintiendo amados, porque a veces no estamos sintiendo que estamos recibiendo tanto amor de nuestra pareja y básicamente el doctor Chapman menciona que cuando la otra persona está hablando nuestro lenguaje del amor, entonces recibimos el amor de una mejor manera. El día de hoy vamos a hablar del cuarto lenguaje del amor y tenemos que hablar acerca de algo que se llama actos de servicio ¿En qué consiste este cuarto lenguaje del amor? ¿Qué entendemos por actos de servicio?

Bueno son esas pequeñas ayudas que aligeran las tareas de nuestras parejas que le hacen sentir que le importas, no son grandes hazañas, son esos pequeños actos de amor o de servicios que tenemos hacia nuestra pareja.

O sea, hay personas que perciben al servicio, que son muy, muy serviciales, cuando nosotros entendemos o encontramos una pareja que es increíblemente servicial hacia nosotros, la verdad nos hace sentir muy cómodos y tengo que reconocer, pienso que en este episodio voy a escuchar muchísimas veces a nuestro género que tiene que ver con los hombres y es que a veces muchos de nosotros no hemos entendido o hemos internalizado el asunto de los actos de servicio y vamos a hablar un poquito de algo que sucede con los actos del servicio. El servicio tiene que ver con ayudar, ser serviciales con nuestra esposa y mucho de nosotros dependiendo de las culturas donde hayamos crecido, podemos ver estos actos de servicio como algo que no es muy masculino, que no es muy macho, podemos hablar un poco aquí de los estereotipos que existe entre hombres y mujeres, y las cosas que se supone debe hacer el hombre y que se supone debe hacer la mujer ¿Tú qué piensas?

Bueno hoy en día han cambiado las cosas, los hombres de hoy han tenido que aprender a ser parte activa de la educación de nuestros hijos, aprender a cambiar el pañal, aprender a cocinar, han aprendido también labores de la casa y nos ayudan con eso, y las nuevas generaciones están compartiendo todos esos roles que antes eran casi que exclusivos de la mujer y hablamos de estas generaciones en que si hay un machismo muy marcado.

Y ese machismo tal vez es algo no nos ayudó mucho para que nosotros pudiéramos hacer los actores servicios y para que pudiéramos manifestar el amor. De esta manera cuando las mujeres tal vez recibieron los actos de servicio como su lenguaje primordial y permítame explicarme, hace algunos años, tal vez en una cultura en donde al machismo era evidente, y no estoy culpando a nadie pero era algo que existía en nuestra sociedad, el papel de la mujer era cocinar, era tener todo limpio, era atender al esposo cuándo llegará por encima de cualquier cosa y estoy tratando de pensar, tal vez en las películas antiguas o donde nuestros padres, o abuelos veíamos que el padre llegaba y lo atendían en todo, era un respeto increíble en donde el padre no hacía nada, no entraba a la cocina, no lavaplatos, no limpiaba ni tomaba una escoba jamás en su vida porque era el padre y su tarea principal era proveer para la familia, era traer los alimentos a casa, traer el dinero a casa mientras que la madre quedaba en casa todo el día, entonces su papel era ayudar a servir, poner la comida, tener la ropa limpia, tener los niños limpios, aseado, ordenado, o sea, las actividades domésticas, era un rol principal de la mujer y para nada era un rol principal para el hombre. Ahora en la sociedad pudimos haber crecido con ese estereotipo, pudimos haber entendido que el papel del hombre era cierto y el papel de la mujer era de otra manera, y por eso empezamos a chocar y tal vez los hombres no tenían en su instinto el servir y ayudar.

Bueno y aquí sucede algo muy gracioso porque recuerdo que hace un tiempo los hombres preguntaban ¿Y que hace tu esposa? “No ella no hace nada, ella se la pasa en la casa”, igual pues hacemos demasiadas cosas en la casa y seguimos haciéndolas aún más ahora con este rol que hemos asumido las mujeres de trabajar fuera de casa y además trabajar dentro de casa, y seguir siendo madres, esposas y amas de casa, y hacer tanto papeles a la vez, pues con mayor razón estamos valorando esos pequeños actos de amor que aligeran nuestras cargas, esas acciones que tienen nuestras parejas, nuestro esposo, que nos hacen sentir que le importamos y que nos ama realmente, que puede ayudarnos.

Yo quiero contarles algo que de verdad sucedía en nuestro hogar y por un tiempo nosotros decidimos que lo mejor cuando iban a nacer nuestros hijos y cuando estábamos en la época de tener hijos, que mi esposa se quedará en casa para criar a nuestros hijos y yo me quedara trabajando 100% para proveer para la familia. Y aunque financieramente nuestros amigos no lo recomendaron porque mi esposa en ese momento tenía un excelente trabajo, teníamos una muy buena remuneración, entonces en ese momento tomar la decisión de que ella haya dejado de trabajar, dejaba de tener ese ingreso menos en casa y que ella sólo se iba a quedar en casa y de alguna manera afecto nuestra estabilidad también, pero no solamente la parte económica sino también la parte emocional. Recuerdo que mi esposa siempre ha defendido la mujer y ustedes siéntanse protegidas por ella, pero cuando le preguntaban a ella qué hace en casa, ella empezó a sacar la lista de las miles de cosas que ella hacía, entonces cuando le preguntaban qué trabaja “Yo trabajo en casa lo que pasa es que yo no gano remuneración” era lo que siempre contestaba.

Si a mí no me pagan decía yo…

Pero trabajo tenía muchísimo y entonces empezamos a entender el trabajo de la mujer en realidad es impresionante, ahora con los cambios de la sociedad, el trabajo de la persona que se queda en casa, hemos encontrado muchísimos amigos que tuvieron que tomar una decisión muy difícil y era lo contrario, que la mujer fuera a proveer porque tenía un mejor trabajo, ahora con los cambios de la sociedad podemos encontrar mujeres que tienen mejor ingreso que los hombres, entonces decidieron en la pareja que la mujer es quién iba a trabajar y el hombre era quién se queda en casa. Y entonces el hombre sería el encargado de los oficios domésticos y qué conflicto pudo representar eso para algunos hombres.

Bueno inicialmente en contraste con los demás hombres de no ser los proveedores, tal vez de cierta manera afectó su orgullo masculino, su naturaleza masculina porque además es el cazador, es el que sale a traer y eso hizo un cambio muy grande en muchos hogares pero el fondo de eso era tener a los niños cuidados en casa por alguien muy cercano y no dejarlos con la vecina o en un jardín infantil, con un lugar desconocido para ellos. Entonces de alguna manera fue un sacrificio que hicieron esos hombres para mantener la estabilidad emocional de sus hijos pero obviamente sí reconozco que eso me pareció en extremo bastante difícil.

Y la verdad me parece una decisión bastante admirable en la pareja, es muy admirable como se decide por la estabilidad del hogar y se decide porque el hombre asuma la responsabilidad doméstica o la crianza de los hijos, o la limpieza del hogar. Hace poco recuerdo que uno de los vídeos que más éxito ha tenido en nuestra página de Facebook, es un video que le dice a una persona que muestra un hombre que está diciendo que él quiere ayudar a su esposa en casa y que lava los trastes, lava la loza, arregla y que colabora también en los oficios domésticos, y un amigo hombre que también está con él le dice que le parece muy lindo que la esté ayudando en los oficios domésticos de la casa y este hombre le contesta “Bueno en realidad yo no ayudó a mi esposa, yo hago mi parte en el hogar porque los dos ensuciamos la ropa, los dos ensuciamos la loza, los dos tenemos que cocinar, los dos tenemos que preparar” Así que esto es un trabajo en equipo y cuando yo  ayudo a mi esposa sencillamente estoy haciendo mi parte y qué bueno que nosotros vamos a entender esto, que cada uno de nosotros tiene una responsabilidad muy importante en los oficios domésticos y los actos del servicio, he visto mujeres que de verdad se derriten por los hombres que se toman el valor de hacer oficios domésticos en la casa porque para algunas mujeres es tan importante los actos de servicio en casa.

Bueno primero que todo para mí el sentir que yo soy importante y valiosa para mi esposo, que reconoce que las cosas que yo hago en casa tienen un valor, no solamente emocional sino en muchos casos un valor económico, si pensamos en dejar los niños al cuidado de otra persona tenemos que pagarle a otras personas y cuánto nos cuestan si tenemos que pagarle a alguien que venga a limpiar la casa y que se encarga de la parte administrativa, y los miles de unas tareas que tenemos, eso tiene un costo económico que habría que cubrir, sin embargo, para mí es maravilloso sentir como mi esposo me valora, me ama, me atiende a través de estas cosas, por ejemplo, yo detesto lavar los cubiertos porque el sonido de los cubiertos me destiemplan los dientes y mi esposo se encarga de lavar la loza, entonces eso para mí es que realmente me ama y me lo demuestra, no solamente me dice que amo y te amo sino que realmente hace algo por mí, así como yo hago muchas cosas por la familia y todos vamos cambiando, y a medida que vamos viviendo nuestra vida vemos que los lenguajes del amor van cambiando de prioridad.

Permíteme entonces explicar algo así, como decíamos al principio de que el hombre había crecido con el estereotipo que ve a sus padres y a sus abuelos siendo los más o menos los que no hacen nada, los que no hacen actos de servicio. Un hombre puede fácilmente pensar que la manera de comportarse en el hogar es la manera en cómo vio a su padre, a sus abuelos haciendo. O sea, haciendo actos de servicios, por el otro lado la mujer vio como los actos de servicio eran tan importantes para su mamá, para su abuela, para tantas personas, por tanto cuando una mujer ve que hay un hombre que aparte la ama pero también le ayuda con los oficios domésticos, es cuando la mujer se derrite ante el hombre. Así que si yo quisiera compartir un secreto para los hombres, para que pudieran lograr el amor de las mujeres, no de todas pero la mayoría de las mujeres tienen como un lenguaje del amor primario muy importante es este de los altos del servicio, así que una manera muy fácil de conquistar a las mujeres es haciendo actos de servicio y la verdad es que cuando lo hace es maravilloso el poder sentir que estamos haciendo algo natural y entonces ya no se trata de hacer algo por mi esposa sino de verdad quiero ayudar, quiero colaborar y en recompensa ella me ama en la manera en que yo siento que es el lenguaje primario mío, entonces este constituye un lenguaje muy importante para las mujeres de nuestra sociedad, de nuestra cultura, que eventualmente pudimos haber sido machista como estereotipo, pero si hacemos actos de servicio nos va a ir mucho mejor.

Bueno recordemos que las mujeres vamos por el mundo dando, dando y dando, es cómo que tenemos una canasta llena de cosas y damos ideas, miramos, y hay momentos y espacio en nuestra vida que paramos, y decimos “Espera un momento y quién me está dando a mí “ damos a los hijos, damos al esposo, damos a la familia, damos al trabajo, a la iglesia, a la sociedad y llega un momento en que tú dices “Bueno y quién está haciendo algo por mí” “Quién se preocupa realmente por mí, si ya comí, si tengo frío, si tengo muchas cosas que hacer y me estoy atormentando por toda la lista que tengo que hacer” así que cuando tú recibes de tu esposo, de tu pareja una ayuda antes que la pidas, cuando haces una petición y tu pareja la convierte en una prioridad o cuando de manera frecuente y voluntaria, y de buena gana te ayuda en todas las cosas, como poner la mesa o recoger la loza, o atender a los niños, o comprar las cosas cuando viene de camino a casa y te llama, y te dice “Qué necesitas, cómo te puedo ayudar” es quitarte un peso de encima impresionante, que no sólo es la tarea en sí sino que “Realmente me ama, alguien está haciendo algo por mí”.

Bueno tú acabas de mencionar dos cosas muy importantes que me gustaría mucho resaltar, esa pregunta que nosotros podemos hacer ¿Cómo te puedo ayudar? y de verdad estar dispuesto a hacerlo, eso cambia la vida de los hogares, si hay un hogar que nos está escuchando en este momento en donde no haya amor o de alguna manera no hay una conexión porque no la han encontrado pero ustedes saben que se aman, ustedes no saben porque no lo han demostrado, me encantaría que pudieran hacerse mutuamente esta pregunta ¿Qué puedo hacer por ti para que te sientas mejor” y esto funciona una manera increíble para que nosotros podamos entender qué es lo que la otra persona necesita o qué es lo que la otra persona espera y estar dispuesto a hacerlo. Quiero hacer un paréntesis y una confesión que de verdad me ha llamado muchísimo la atención y es una palabra que yo le digo a mi esposa, ella es un resorte para saltar y ayudar a las personas. Déjenme contarles esto, nosotros hemos hablado muchísimas veces y hemos aprendido que tenemos que estar dispuesto a ayudar, a hacer actos de servicio, hacer buenas obras, a tener un buen detalle por el mundo. De hecho uno de nuestros lemas, de nuestras motivaciones siempre es hacer un buen acto cada día. Entonces cuando vamos a una tienda, cuando estamos en alguna parte, si veo que las cosas en las estanterías están en desorden, en el suelo, yo las recojo y las pongo nuevamente en la estantería, nadie me está pagando, nadie me está mirando, no tengo por qué hacerlo pero me hace sentir que ya hice mi buen acto del día, de hecho nosotros como familia siempre hacemos nuestra buena obra del día, cuando vamos y encontramos la ropa en el suelo de los almacenes de ropa y nadie la levanta pues nosotros la levantamos, constituye nuestro buen acto del día, ahora nosotros como hombre siempre estamos tratando de pensar en este buen acto del día y quiero hacer mi confesión, yo recuerdo que una vez estábamos con mi mamá y ella estaba saliendo de un supermercado, estaba saliendo con unas bolsas de comida y obviamente necesitaba ayuda y yo estaba en el carro con mi esposa, en ese momento yo veo a mi madre con las bolsas de comida y me quedo pensando “Wow esta es una buena oportunidad para hacer un acto de servicio, voy a salir ayudar a mi mamá” la verdad es que nosotros como hombres, a veces no nos damos cuenta de estos buenos detalles que a veces tenemos que saltar para ayudar a las personas pero lo que sí recuerdo es que mientras yo estaba pensando “Aquí yo puedo hacer un acto de servicio, wow puedo ayudar a mi mamá” mi esposa ya estaba recibiéndole las bolsas y ayudándole, y me quedé con la frustración de no haber ayudado a mi propia mamá, de no haberla ayudado cuando era evidente que por el amor que le tengo o la lógica, yo debí haber ayudado a mi mamá pero mi esposa salto como un resorte digo yo y ella siempre está a un paso adelante mío, es algo  que estoy trabajando para poder luchar pero quiero tener la misma actitud que ella tiene, que tú tienes amorsote, poder ayudar a las personas con todo el amor sin que me lo pidan, inmediatamente hacerlo, tener un acto de servicio y las veces que he tenido la oportunidad de hacerlo pues  he recibido recompensas maravillosas.

Bueno es algo que tenemos, que podamos compartir, es un talento que algunas personas tenemos y la verdad que se siente muy rico, ya se vuelve parte de tu vida que ni lo piensas, a veces las personas no siempre reciben ese acto de servicio con una buena actitud porque no están acostumbrados a servir o no están acostumbrados a que alguien les ayude pero eso es lo de menos, no es lo que recibes a cambio sino que tú lo haces porque te nace y porque te gusta servir a los demás. Y servir constituye una fuente de felicidad en tu vida, algunas personas lo toman como “Yo no tengo por qué servir a los demás y que me sirvan a mí” en fin, eso es otro tema, eso es otro asunto, es que también con el orgullo pero realmente mi invitación es que van a sentir una sensación muy especial en su mente y en su corazón cuando ustedes se dediquen a ayudar a su propia pareja, a sus propios hijos, a enseñarles a servirse mutuamente, a poner juntos la mesa, a sacar la basura juntos, a recoger todo, si alguien se le cae algo, bien vamos todos a recogerlo, son esas cosas que a veces enseñan más con los actos que con las palabras.

Y recuerdo con mucho amor a mi padre, mi padre siempre fue conocido entre sus amigos porque él siempre llegaba y preguntaba “Qué hay que hacer” y era una pregunta que él tenía en todo momento “Cómo puedo ayudar” y nosotros entonces hemos tratado de adoptar lo mismo, siempre que llegamos a una reunión o a cualquier lugar en donde estemos, buscar a la persona que está organizando, buscar a la persona que está haciendo y ponernos a su disposición. Nosotros generalmente llegamos y preguntamos “Cuéntame cómo te puedo ayudar, qué puedo hacer por ti” y tener esa actitud de cómo te puedo ayudar, la verdad nos ha traído, nos ha abierto muchas puertas, nos ha traído mucha felicidad a nuestra vida. Con mayor razón podemos aplicar estas dos preguntas en nuestra familia, con nuestros hijos, qué puedo hacer por ti, cómo te puedo ayudar. Muchas veces nosotros no tenemos todas las respuestas pero haciendo estas dos sencillas preguntas podemos de verdad hacer un cambio maravilloso en el mundo, nosotros podemos hacer el servicio que otra persona está esperando que nosotros hagamos, nosotros podemos ser la respuesta de una oración que tal vez esa otra persona está haciendo, que necesitan ayuda, entonces llegamos nosotros “Aquí estoy, cuéntame qué puedo hacer por ti, cómo te puedo ayudar”.

Y dándole un giro a esta conversación, hay cosas que debemos evitar y estamos mencionando ahorita ayudar a los demás y hacerlo de buena gana y hay que tener cuidado con esto de ayudar a los demás con muy buena actitud, y cuando estamos en casa y algunos pide algo, enojarnos o no ayudarle, o decirle “Ahorita lo hago” y no hacerlo, o realmente si por ejemplo, a veces mi esposo si está ocupado o está viendo un partido de tenis, o alguna cosa que le gusta y yo necesito pedirle algo, me dice “Okay amor te parece si cuando termine el partido te ayudo con eso” y ya sé que sí lo va a hacer y cuando termina el partido pues lo hace, pero tener cuidado y evitar estas cosas de decir “Lo hago” y no lo hace, de ayudar con buena actitud pero no en casa simplemente ignorar la situación, a veces la esposa lleva horas cargando al niño que ha estado inquieto y tiene rato llorando, y el esposo solamente te mira y te dice “Cómo está de mal el niño” te mira y se va “Ay perdón alguien que me ayuda con este bebé” o venimos cargando algo y pasamos por la sala y el esposo está ocupado con la televisión, un libro o cualquier otra actividad, y estamos esperando “Ven ayudarme” y lo pienso en la cabeza pero cuando termina de hacer todo “Ah ya terminaste, yo te iba ayudar” y uno piensa “Yo te ahorcó” por favor no…

La verdad es que si nosotros tenemos la actitud de hacerlo, lo vamos a hacer, es algo que trae muchísima alegría en el hogar, el poder ayudar, el poder colaborar, el poder estar dispuesto, el poder de tener esa atención con nuestras esposas sin que ella nos lo pidan, nosotros poder hacerlo por ella. Hay algo que siempre hace mucho tiempo se convirtió para mí y es volver a ser el caballero de las películas de antes, volver a ser un caballero con mi esposa significa que yo todas las veces estoy tratando de que cuando mi esposa se sube al carro, yo le abro la puerta, dejo que ella entre y le cierro la puerta, luego voy para el otro lado y entro en mi lado, y sigo conduciendo. Tener la caballerosidad, tener esos gestos de atención, de educación, de servicio a las personas, hacerla sentir como una reina porque quiero confesarles que tuve la suerte de casarme con la reina más hermosa de este mundo pero hacerla sentir como una reina en todo momento ¿Que necesitas? ¿Tienes hambre? ¿Tienes sed? consentirla como si fuera la reina más hermosa del mundo porque lo es, es algo que debe estar dentro de nosotros y algo que me ha parecido lindo es que por años nosotros estuvimos haciendo, y lo hemos hecho, y espero que la verdad ninguna cosa nos suceda para que no dejemos de hacerlo pero nuestros hijos han aprendido de la misma manera, nuestros hijos son unos caballeros y es una dama. También tenemos dos hijos, un chico y una chica que están en la universidad, ustedes saben nos dejaron solos, se fueron a estudiar pero estamos tan satisfechos de ver como ellos se comportan como un caballero y una dama, y mi hija espera  que su novio, que la persona con quien esté saliendo se comporte de la misma altura de su padre, o sea, que también se comporte como un caballero y de verdad rogamos, oramos para que cuando esa persona llegue sea el que la trate a ella como una reina, como una princesa. O sea, que nosotros podamos atender a nuestra esposa con la mayor atención, el mayor amor, la mayor delicadeza, la mayor caballerosidad, eso trae una satisfacción hermosa. Caballeros, hombres si me están escuchando, traten a sus esposas como reinas porque se lo merecen.

Recordemos estas cosas, no siempre hemos sido así, en el transcurso de nuestro matrimonio hemos tenido que aprender el uno del otro y estas pequeñas claves o esas pequeñas experiencias que hemos tenido, que nos han ayudado muchísimo en el matrimonio, son las que nosotros queremos compartir con ustedes y estaba pensando que escuchar de muchas parejas que van a terapia de pareja, a consejería matrimonial y una de las primeras cosas, que le colocan es hacer un acto de servicio por el otro. Cuando hacemos algo por el otro empieza nuevamente a crecer ese amor o empieza a desarrollarse ese amor, esa compasión y no es la lástima, es considerar al otro, es ser empático con el otro, entender lo que el otro está sufriendo y estamos recordando que no son grandes hazañas, son cosas pequeñas que simplemente aligeran las tareas de nuestra pareja y que le hacen sentir que son importantes para nosotros.

Amigos hombres que me están escuchando, actos de servicio es la clave para que su esposa pueda sentirse muy amada, si puedo reiterarlo, puedo retenerlo, hombre actos de servicio para su esposa y las van a tener muy felices, miren como tengo a mi esposa, súper enamorada.

Amigos ha sido un placer poder hablarles de este tema. La verdad es que para nosotros los actos de servicio han sido una manera de vida y ahora nosotros dedicamos nuestra vida a  servir, ayudar. De hecho este proyecto es parte del servicio que nosotros queremos hacer y tenemos muchos otros proyectos en donde también queremos servir. Al final de año estamos tratando de encontrar un proyecto para ayudar a la comunidad, estamos tratando de ayudar en la iglesia, estamos tratando de ayudar en todos los lugares en donde estamos porque nuestra vida se ha constituido en un acto de servicio, constantemente estamos orando y ustedes saben, nosotros somos creyentes, para que Dios también pueda utilizarlos como instrumento en sus manos, para que nosotros podamos, de alguna manera ayudar y bendecir a otros. Entonces nosotros podemos también incluir este lenguaje del amor, actos de servicio que es tan importante para la mayoría de las mujeres, no quiero decir para todas, no quiero decir que está sea la clave o qué los hombres cuando hagan actos de servicio van a tener el amor garantizado pero sí es muy importante debido al estereotipo que nosotros hemos tenido en nuestra vida, con nuestros padres, con nuestros abuelos, cuando nosotros incluimos los actos de servicio para nuestras esposas, vamos a tener mucha más felicidad.

Y recuerden que estos actos de servicio diferencian como pareja, como familia, fortalecen grandemente esos lazos de amor que nos permiten amar a los demás.

Amigos muchas gracias por estar con nosotros, tenemos muchos más planes porque todavía nos queda el último lenguaje del amor que es el contacto físico y de eso hablaremos en nuestro siguiente episodio.

Gracias por estar con nosotros, recuerden que tenemos muchos planes y proyectos para ustedes, tenemos un calendario 2019, tenemos la posibilidad de entrar a la página de internet y ahora reservar un coaching de 15 minutos, una llamada gratis, por favor solamente entran a nuestro sitio y vean el formulario en dónde pueden suscribirse para que podamos tener una conversación uno a uno de 15 minutos, de cómo podemos de pronto ayudar en su matrimonio. Estamos muy felices de continuar con este proyecto.

También vamos a compartir con ustedes el test para saber cuáles son los lenguajes del amor, su propio lenguaje y el lenguaje de su pareja porque es muy importante que podamos entender cuál es nuestro lenguaje primario y primario nuestra pareja para poder amar o que ella pueda sentir, o que la pareja pueda sentir el amor que tenemos en nuestra vida para demostrárselo.

Creo que es suficiente por hoy ¿verdad?

Definitivamente.

Muy bien, terminamos…

Somos Carlos y Ángela.

Y estamos Amorosamente Casados.

Nos vemos pronto.

¡Chao!

Carlos Orjuela

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