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027 Las seis necesidades humanas – La Certeza

Las seis necesidades humanas – La seguridad y la Certeza.

¿Te gusta tener todo bajo control?

¿Tomas riesgos o prefieres no arriesgarte?

¿Para ti es muy importante, es vital tener todas las cosas básicas que necesitas para sentirte seguro?

Amigos ya estamos en las conversaciones acerca de Las seis necesidades básicas y hoy vamos a hablar acerca de una necesidad muy importante que tiene que ver con la seguridad y la certeza.

¡Bienvenidos!

Aquí vamos…

¡Hola! Somos  Carlos y Ángela. 

Y estamos en el podcast Amorosamente Casados. 

Queremos ayudar a muchas parejas, matrimonios para que pueden encontrar la felicidad en su vida y este es el podcast en donde queremos hablar con ustedes y compartir nuestras ideas.

¡Bienvenidos!

Amigos bienvenidos a nuestra episodio número 27 de Amorosamente Casados y estamos en una serie en donde estamos explorando Las seis necesidades humanas según como no lo explica Tony Robbins y en donde entonces dimos, en el episodio anterior, un resumen, una pequeña introducción de qué tan importante es que nosotros podamos entender cuáles son las necesidades humanas y cuáles son las necesidades que nosotros tenemos, o cuales nos hacen falta y,talvez,cuáles no son prioritarias para nosotros, y hoy vamos a discutir la primera necesidad humana que tiene que ver con la seguridad, con la certeza.

Pensando en estas necesidades humanas,  cada uno de nosotros tiene una jerarquía distinta de cuáles son sus necesidades, realmente qué es lo que necesita para sentirse feliz, y en mi caso personal la certeza y la seguridad es la número uno, definitivamente.

Bueno y no quiere decir que para cada uno de nosotros, por ser la primera necesidad que estamos exponiendo, sea así tambien, existen otras necesidades que probablemente sean las mas importantes para nosotros los demas. Pero en el caso de esta hermosa bella mujer,es muy importante tener la seguridad ¿En qué constituye tener la seguridad y la certeza? ¿Qué es para ti tener la seguridad y la certeza, estar segura de qué cosas específicamente?

Bueno para mí la seguridad y la certeza tienen que ver con esa tranquilidad que me da el tener las cosas básicas en mi hogar, que haya un buen techo, que haya buena comida, que haya dinero efectivo para cubrir una emergencia, para cubrir las cosas básicas del día a día, para saber que tengo algo de dinero extra en la cartera, etcétera. Pero ahora que pensamos en este tema realmente estaba evaluando de donde aprendí esa necesidad, esta dependencia de sentirme segura para poder sentirme feliz.

Bueno entonces hay preguntas que tengo para ti, hemos hablado de que la seguridad y la certeza es cuando las personas le dan muchísima importancia a no tomar riesgos, a tener todo seguro, a saber, que pase lo que pase tiene una reserva, tienen alimento, tienen techo, que no van a sufrir y es precisamente esa, tal vez, la base de tener la seguridad y la certeza como una necesidad, el que haya un miedo a sufrir a la escasez, al hambre, al frío ¿De dónde viene esa necesidad de seguridad y certeza, por ejemplo en tu caso?

Bueno si, en mi caso pensar en sufrir por cosas básicas, algo que tal vez viene de mi cultura, del ambiente familiar, en casa se trabajaba mucho para mantener ese nivel de vida de que “al menos tengo lo necesario” ¿cierto? Entonces el estar escuchando y el estar comparando o el estar viendo espejos de personas que tenían mucho menos que uno,mi familia pues generó en mí ese miedo, realmente ese pánico a tener que vivir en un lugar demasiado humilde, el no tener suficiente alimento para comer, donde los niños tenían que pasar necesidades, y no fue mi caso pero lo vi muy de cerca. Entonces era para mí traumático, para mí fue muy traumático ver cómo mi propia familia extendida, mis tías, mis primos o personas muy cercanas, amigos de la familia pasaban por necesidades tan difíciles y yo no quise, no quiero vivir asi, eso no lo acepte en mi vida, así que sí es definitivamente un factor que quiero evitar, es un dolor que quiero evitar, es una angustia que quiero evitar y por eso para mí la seguridad y la certeza es definitivamente básica en mi vida.

Bueno pero estamos hablando un poco de cómo afecta eso en el matrimonio, qué sucede cuando no tienes certeza en tu matrimonio, qué sucede cuando no tienes la seguridad de que las cosas básicas están en riesgo o se están arriesgando de alguna manera, vamos a repetir la palabra riesgo ahí pero qué pasa, como te sientes…

Eso me recuerda muchas frases que escuche de mi abuelita, de mi tía, de mi madre, de las amigas de mi mamá, de muchas personas y es que “Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana” y que “Si el amor está peleando con la bolsa de leche pues el amor se acaba”, entonces para mí el no tener las cosas básicas es también sentirme que empiezo a correr el riesgo de que estoy poniendo mi matrimonio en la cuerda floja.

¿Por qué falta algo básico?

Claro, porque yo te puedo amar mucho pero es que amor con hambre no dura ¿cierto? amor debajo de un puente,  eso no esta en mi mente, en mis creencias, en mis paradigmas que he aprendido durante la vida y que de alguna manera para mí son muy válidos,yo sé que no nos vamos a ir a vivir debajo de un puente, o sea, yo sé que no vamos a morirnos de hambre pero esa angustia, ese miedo que siento de no querer pasar por momentos, épocas de necesidad o de escasez, o de baja abundancia económica, genera supremamente mucho estrés.

Y de lo que hemos visto, de los matrimonios que hemos tenido la oportunidad de ayudar, de los matrimonios que nos han pedido consejo porque están en dificultades ¿qué tan frecuente vez que este factor, de que cuando no hay una seguridad, por tanto yo lo busco en otro lugar? Porque no está brindándome la necesidad, no está llenando esa necesidad de seguridad, de certeza que se necesita en mi vida, y hablemos un poquito a nivel de conserjería ¿Cómo ves, cómo has visto que afecta los matrimonios hoy en día el no tener la seguridad de las cosas básicas?

Definitivamente algo que ha sucedido en el mundo y en la sociedad en las últimas generaciones, es que las mujeres hemos tomado esa bandera. Es la bandera de que si mi esposo por alguna circunstancia no puede cumplir con todas las necesidades básicas de nuestra familia, entonces nosotras como mujeres hemos salido a trabajar fuera de casa, aparte de que trabajamos, aparte de que seguimos criando los hijos, aparte de que seguimos siendo esposas, madres, etcétera. Pues también estamos saliendo a trabajar para poder cumplir con esas necesidades básicas y luego te acostumbras tanto al trabajo, y al recibir tu propio dinero, y al tener tu propia independencia económica, que empiezas a vivir un estilo de vida un poco más elevado y ya no quieres dejar de trabajar porque podrías volver a ese punto.

Y ahí estaríamos hablando de otra necesidad que vamos a discutir un poco más adelante pero como tú lo mencionas, constituye un paradigma. Veo que por ejemplo, las mujeres en la sociedad han aprendido de sus padres trabajadores, a que no pueden quedarse en casa como el modelo anterioren  que veíamos, donde la mamá o la esposa se queda en casa cocinando, preparando la comida, limpiando la casa, arreglando la ropa, ese modelo de mujer ya no existe porque las mujeres han reclamado su derecho a también tener la posibilidad de generar ingresos, entonces la mujer de hecho es una fuente increíble en el campo laboral, en las finanzas, en estos momentos ustedes están escalando en posiciones y tomando al mismo nivel de los hombres, o sea, ya no hay una diferencia de género en que las mujeres tienen que quedarse en casa porque los hombres están proveyendo, los hombres son los que están en el hogar, en este momento los hombres y las mujeres por igual yo diría que están trabajando y se están esforzando por aportar en el hogar, y eso tal vez es lo que está sucediendo en muchos hogares ¿qué piensas?

Pienso que en este momento mientras toda la sociedad se ajusta a estos cambios que hemos decidido hacer, que son positivos en gran manera pero que ya a veces se raya con los límites cuando las mujeres o qué yo soy capaz de mantener el hogar, no te necesito como esposo, yo puedo vivir sin un hombre, soy capaz, yo sola soy capaz de hacer las cosas y entonces empezamos a quitarle al valor al matrimonio, empezamos a quitarle el valor a nuestro esposo y estamos demostrando que podemos solas, y tenemos un reto muy grande porque no sólo tenemos que enfrentarnos a la sociedad, a la familia, a nuestros hijos, a nosotras mismas y tenemos ese reto de demostrar que si somos capaces de ser autosuficientes económicamente. Y entonces desde este punto de vista definitivamente los matrimonios se ven supremamente afectados.

Okay. Bueno, entonces cuando nosotros estamos tratando de establecer cuáles son las necesidades humanas, la necesidad de la certeza ocupa un lugar, muchas veces importante dentro de aquellos hogares en donde de alguna manera se vivió la escasez y entonces ellos, no quieren repetir ese patrón, no quieren vivir esa situación, a veces nos asusta el simple hecho de que vayamos a quedar sin trabajo, qué voy a hacer, se me va acabar el mundo. O sea, no ven ninguna otra opción y entonces se desesperan porque no encuentran una alternativa y para ellos entonces, la necesidad de tener certidumbre, de tener un trabajo, de tener un salario, de tener un empleo, muchas veces constituye el todo, o sea, el padre ha entendido que es el proveedor, quiero decir, el esposo. El esposo ha entendido que es el proveedor y mientras tenga trabajo a veces piensa que ya lo está haciendo todo, o sea, yo estoy trayendo el sueldo, le estoy entregando el sueldo, no tengo que darle más a usted y eso tal vez es uno de los errores que más hemos encontrado, en donde hay una tendencia no sé, digámosle machista pero no quisiera mencionar el término machista, en donde el hombre se ha constituido como el proveedor porque de igual manera lo ha visto de sus patrones anteriores, de que sus padres eran los proveedores, sus abuelos eran los proveedores, por tanto él piensa que mientras el provea ya está cumpliendo con todo y no llena las otras necesidades básicas. Sabemos que esta necesidad de certeza, de tener las cosas básicas es muy importante pero ahora nos estamos dando cuenta que no lo es todo.

Además que las mujeres estamos asumiendo esa parte, ese rol de ayudar y nos estamos sobrecargando de tal manera que cuando el esposo hace su parte de proveer pero él llega hasta ahí, el provee y ya pero nosotras…

Porque piensa que lo está haciendo todo.

Que está haciendo todo lo que tiene que hacer y en su mente, bueno esos paradigmas es lo que tiene que hacer pero nosotras estamos haciendo eso, más todo lo demás, lo del hogar entonces, llega un punto en el que estamos tan sobrecargadas de preocupaciones, de cansancio físico, mental, emocional, de que damos y damos y de pronto paras en la vida y dices “Oye y quién me está dando a mí” , vienen una serie de reflexiones y de momentos de espere, tomemos un respiro aquí, aquí está pasando algo que no tiene que estar pasando, entonces de muchas maneras está afectando estas necesidades de las certeza y afecta en muchos ámbitos de la pareja y del individuo como tal.

Correcto y creo que algo que está muy claro,  que la sociedad tal vez de este mundo y de este momento está estableciendo como algo normal, estándar, es que ya no existe el paradigma de “la mujer de casa con el hombre trabajador”, eso tal vez ya está agotado, ya no existe, ya los dos por igual están proveyendo para el hogar, están trabajando y entonces es muy importante que podamos entender, cómo lo acabas de mencionar, que el hombre también tiene ciertas responsabilidades domésticas y lo hemos discutido cuando estábamos hablando de los cinco lenguajes del amor, en cuanto a los actos de servicio, no se trata de hacer un acto de servicio sino que en verdad las responsabilidades domésticas deben ser compartidas de igual manera que otras cosas están siendo compartidas en el hogar, y es muy importante que podamos entender que nuestro papel como hombre, no constituye solamente el de proveer con un trabajo o con un empleo, también es importante que nosotros suministremos lo básico en el hogar, que es el techo, y voy a mencionar algunas cosas básicas como la limpieza, la higiene, el orden, que deben proveerse por los dos, o sea, la responsabilidad de limpiar no solamente es de la esposa, debe ser de los dos, los dos deben trabajar juntos para que entre los dos cumplan esas necesidades básicas que hemos mencionado.

Y pues no podemos dejar de lado que todas las necesidades básicas están relacionadas unas con las otras, el orden no altera el resultado,si para mí la certeza es la primera pero para ti el amor es lo primero, eso no significa que no estén conectadas y que no van hacia una sola meta en común, que es la felicidad de la pareja.

Algo que quería mecionar también, es que dentro de esta certeza se ha perdido esa parte de sentir esa seguridad, de que el hombre me protege de todas maneras por ser mujeres, por la naturaleza y como hemos sido creados, los hombres son protectores y nosotras debemos dejarnos  proteger y sentirnos protegidas, pero podríamos pensar que muchos de los hombres están un poco asustados porque ha sido tanta la fuerza con que la mujer se ha mandado al mundo laboral y que se ha abierto camino en la sociedad, en una forma bastante brusca y tal vez muy agresiva, que quiere sobreponerse a los hombres,y esto ha hecho entonces que  muchos de los hombres pues de alguna manera se sientan intimidados,atacados ¿cierto? y han dejado de ser esa protección que definitivamente está innata en el ser y en las caracteristiacas de la mujer.

Cuan importante es que nosotros podamos entender eso, por más que la mujer está cumpliendo ahora roles que estamos discutiendo, la igualdad de ingresos en el hogar, del trabajo y estamos hablando de que el hombre tiene que aprender a cocinar y tiene que aprender a limpiar para que también iguale las necesidades de los elementos básicos domésticos, en el asunto de la protección, en el asunto del cuidado es interesantísimo ver como en un día normal una mujer puede sentirse en riesgo muchísimas mas veces que lo que un hombre se siente en riesgo en la calle y de eso las mujeres sienten, y lo entendemos que están en riesgo cuando se suben al bus, cuando van al mercado, cuando entran al banco, cuando las miran, en fin en todo momento se sienten en riesgo y eso es entendible, esas son situaciones en las que en el caso de los hombres no se siente como un riesgo, simplemente no sentimos ese miedo por ejemplo cuando vamos al merrcado simplemente no sentimos ese riesgo de que algo nos esté pasando, es precisamente por eso que las mujeres necesitan sentirse protegidas y cuando nosotros abrazamos a nuestras esposas o decimos “qué bueno que estés aquí en casa” y le dediquemos un momento de amor, un abrazo o cuando ellas están asustada y nosotros estamos aquí para decirles todo está bien, eso también constituye la certeza de estar seguros, de estar tranquilos y la mujer lo necesita mucho más de lo que lo necesita el hombre, así que por más que estemos viendo que ahora las mujeres son mucho más independientes en algunos asuntos, todavía tienen alguna dependencia de la seguridad que nosotros como hombres y sobre todo como amorosos esposos debemos estar allí para proteger, para proveer a las mujeres de ese abrazo, de ese consuelo, de esa protección de sentir que nada les va a pasar si están con nosotros y es muy importante que podamos entender que eso también constituye parte de la certeza, de la seguridad que las mujeres quieren sentir en su hogar, en su matrimonio.

Es muy importante que en esa intimidad del hogar, cuando ya regresamos de hacer todas las cosas fuera de casa y nos quitamos pues esa armadura de mujer trabajadora, de mamá, de empleada o de empresaria, o lo que sea, cuando realmente ya estemos en casa pues que delicia sentarnos juntos y sentir ese abrazo, y sentir que estamos a salvo, de que estoy en un lugar seguro, que mi esposo me ama, que me abraza, que puedo contarle todo lo que me pasó en el día, de todos los desafíos que tuvimos, que podamos compartir las cosas que tenemos pendientes de educación, en fin de tantos aspectos de la vida, pero el hecho de poder sentirnos protegidas en los brazos de nuestro esposo nos da esa certeza y esa seguridad de que podemos salir al siguiente día a enfrentar todos los desafíos que nos están esperando.

Pues creo que está muy claro la verdad, qué significa tener certeza, qué importante es que podamos entre todos entender qué tan elevado está mi nivel de certeza o cómo necesito llenar esta vasija de la seguridad y de la certeza en mi vida.

En el próximo episodio vamos a hablar también de algo que es contradictorio, pero no vamos a hablar de la certeza, sino vamos a hablar de la incertidumbre y cómo algunas personas necesitan tener incertidumbre, variedad, sentido de riesgo, de aventura en su vida para poder sentir que están vivos. Porque si todo es seguro, si todo es monótono, si todo es rutina se vuelven hasta locos, entonces amigos muchas gracias de verdad por estar con nosotros hablando de la seguridad, de la certeza, de lo importante que es que podamos sentir que las cosas básicas están cubiertas ¿Algún comentario hermosa mía para terminar?

Sí, definitivamente  el secreto será encontrar el punto de equilibrio en el que el hecho de sentirnos segura, no significa ahuyentar a todas las personas y generar esa seguridad para mí misma y no necesitar de nadie más.

O convertirse en un ser egoísta de que yo necesito todo completamente seguro y entonces no le doy a nadie sino sólo para mí, sólo para mí.

Exacto. Así que será una hermosa tarea encontrar nuestro punto de equilibrio en nuestras vidas para que realmente podamos ser felices.

Amigos gracias por estar con nosotros. Gracias por permitirnos explorar estas seis necesidades humanas y de verdad esperamos que en el próximo episodio podemos entonces hablarles de la segunda necesidad que cómo ya les adelantamos un poco, tiene que ver con la incertidumbre. Estamos muy contentos de poder estar con ustedes y creo que terminamos ¿verdad?

Sí.

Bueno entonces nos despedimos.

Somos Carlos y Ángela.

Y estamos Amorosamente Casados.

Recuerden que podemos lograrlo todo si estamos juntos.

Nos vemos muy pronto.

¡Chao!

 

Carlos Orjuela

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